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Ocular de la famosa compañía estadounidense está considerado como uno de los mejores oculares de gran campo de la actualidad. Prácticamente todas las conclusiones son calcadas a su hermano menor, el de 17 mm.

Construcción

Se aprecia en los acabados el buen gusto por los detalles en especial en el bafleado interno que es simplemente perfecto. Su casi un kilogramo de peso hay que tenerlos muy en cuenta a la hora de contrapesar nuestro telescopio y, en especial, en los enfocadores, es posible que el enfocador de nuestro telescopio no soporte el peso extra.

El barril es demasiado largo, aun sin necesidad de roscar un filtro en el extremo hace tope con el limitador de seguridad de las diagonales (la diagonal usada fue una William Optics dieléctrica). Pero los diseñadores han pensado en esto y el rebaje para sujetar el ocular con seguridad está sobredimensionado.

Rendimiento óptico

Toda la serie Ethos está diseñada para “paseos espaciales” debido a su enorme sensación de profundidad y usos 100º de campo aparente. En todos los Ethos, por el diseño que tienen no extraen tanto la imagen como en los Nagler o Panoptic, pero consiguen el mismo efecto de inmersión. La posición del ojo no es demasiado crítica pero el colocar el ojo justo en el eje del ocular ayuda para poder ver todo el campo, aun así, hay que fijarse bastante para poder ver justo el borde del ocular. Los usuarios con gafas pueden ver sin problemas todo su campo retrayendo la ojera de goma.

Tiene una alta definición en eje, solo superada por oculares muy especializados como Clavés, Zeiss Abbe, etc. Su configuración de diafragmas internos y su tratamiento antireflejos dando un muy buen contraste con el brillo de fondo del cielo y la ausencia de luces parásitas.

La única aberración apreciable es la curvatura de campo, nada molesta en observaciones nocturnas pero en diurnas sí puede ser un impedimento.

La transmisión de luz es altísima, casi a la par de oculares ortoscópicos, Clavés, Vixen Av, etc. El color de las estrellas tiene un ligero tinte cálido pero conserva el color real de las estrellas, aunque menos evidente que en los oculares anteriormente citados. Teniendo en cuenta que estamos ante un ocular para cielo profundo y no para planetaria esta pequeña disminución en la saturación del color de las estrellas no es importante.

Conclusión

Ocular que con el tiempo se convertirá en un mito. Junto a sus hermanos de 13 y de 17 mm son los oculares perfectos para pasearnos por el cielo con total comodidad. Recomendable al 100% para ver el espacio “a lo grande” y no hacer trabajos especializados.

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