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Ocular de la reconocida compañía estadounidense se le puede considerar, sin problemas, con el diseño “top” actual en cuanto a oculares de gran campo.

Construcción

Las construcción es muy robusta y se aprecia el buen gusto en cada detalle, desde la goma superior bastante blanda hasta el acabado cromado del barril. Sus 700 gramos de peso hay que tenerlos en cuenta cuando lo coloquemos en nuestro telescopio, en especial en los refractores al que hay que sumarle el peso de la diagonal. Además probablemente tengamos que reequilibrar el telescopio.

El diafragma que está colocado en el barril deja el espacio justo para poder roscar los filtros en la parte inferior del ocular. El barril lo considero demasiado largo, cuando se rosca un filtro es imposible introducir el ocular totalmente en la diagonal, hace tope con el limitador para que no toque con el espejo interior. La diagonal usada es una William Optics dieléctrica.

Rendimiento óptico

Al igual que el resto de la serie Ethos y el Nagler de 31 mm está diseñado para “paseos espaciales” la sensación de inmersión que produce es impresionante en la que sus 100º de campo aparente ayudan y mucho. En el caso de los Ethos no extraen tanto la imagen como en el Nagler, pero gracias a su diseño óptico consiguen el mismo efecto. La posición del ojo no es excesivamente crítica y los usuarios de gafas podrán ver en torno a un 95% del campo sin necesidad de quitárselas y sin aproximarse demasiado a la lente superior del ocular.

Su definición en eje es muy alta, solo superada por oculares muy especializados como clavés, Zeiss Abbe, etc. Su tratamiento antireflejos y la muy pensada configuración de diafragmas internos, son tremendamente efectivos dando un muy buen contraste con el brillo de fondo del cielo y la ausencia de luces parásitas.

La curvatura de campo en este ocular es prácticamente inexistente, en cambio, su distorsión en corsé, si bien, muy débil, se puede apreciar si se mueve el telescopio rápidamente. En el extremo del campo y fijándose uno muy bien se aprecia un leve astigmatismo y color laterla nada importante y que no afecta a la visión en ningún momento.

La transmisión de luz es altísima, casi a la par de oculares ortoscópicos, Clavés, Vixen Av, etc. El color de las estrellas tiene un ligero tinte cálido pero conserva el color real de las estrellas, aunque menos evidente que en los oculares anteriormente citados. Teniendo en cuenta que estamos ante un ocular para cielo profundo y no para planetaria esta pequeña disminución en la saturación del color de las estrellas no es importante.

Conclusión

Ocular que con el tiempo se convertirá en un mito. Junto a sus hermanos de 13 y de 21 mm son los oculares perfectos para pasearnos por el cielo con total comodidad. Recomendable al 100% para ver el espacio “a lo grande” y no hacer trabajos especializados.

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